Sánchez llega para quedarse

No cabe duda de que Pedro Sánchez y/o sus asesores saben lo que hacen, saben el momento en el que están y saben que tienen escasamente un año y medio para rearmarse, de ahí el Gobierno nombrado.

Ya tiene España, o lo que queda de ella, que es casi nada, nuevo des-Gobierno; porque gobierno, gobierno, lo que se dice gobierno, no ha habido en España desde hace casi medio siglo.

Y a parte del nombramiento del Pedro Duque, el único astronauta del mundo que ha conseguido llegar a la Luna sin necesidad de cohete –dicen que cuando se lo propusieron se sintió flotar como en el espacio, sin gravedad–, los demás, por mucho que se quiera y que ahora bramen desde los medios liberales y desde el PP, es lo lógico, lo normal y más aún, lo inteligente, lo eficaz. Desde luego, Sánchez demuestra que ha llegado para quedarse, y si no cometen muchas tonterias en este año y medio de largo proceso electoral en el que nos encontramos –no  duden que es en lo que estamos–, tiene asegurada la reelección, posiblemente con una mayoría propia más que aceptable o al menos con unos pactos con “sus socios” más que sólidos.

Sánchez y el PSOE vuelven a demostrar que tienen claro para qué se llega al poder en una partitocracia, o sea en una dictadura, que es lo que les “pone”, aunque sea de partidos: para llevar a cabo con todas sus consecuencias sus propias ideas o creencias o, mejor decir, increencias, que para el caso da igual. Que se llega para gobernar para los propios, para satisfacer o sus ambiciones o sus anhelos o sus fantasías o lo que sea, pero las de los suyos, las de los que les han votado y la de los que les pueden votar al primer gesto que hagan, las de los que piensan igual o pueden hacerlo; y a los demás que les den, eso sí, poco a poco para que no se mosqueen o sólo lo que aguanten o al menos sin que se molesten demasiado; lo que hoy en día no es difícil dada la situación de absoluta decadencia y deterioro moral a que ha llegado España gracias a esa trampa maquiavélica llamada UCD-AP-PP.

Y es que todo lo anterior es lo que nunca han entendido los liberales, el “centro”, el “centro-derecha”, la “derecha” y ahora tampoco Ciudadanos, cuando vemos a la penosa Arrimadas –que como su jefe están flipando en colores y fuera de juego– gritar en Cataluña que Quim “Yong” Torra quiere gobernar sólo para la mitad de los catalanes; pues claro, para los que le votan, para los que piensan como él y quieren lo que él, como Sánchez y el PSOE y Podemos, porque decir en partitocracia que hay que gobernar para “todos”, puede quedar muy bien, pero es estúpido, absurdo, imposible y suicida, como se ha demostrado.

Dicho todo lo cual vemos un gabinete rojo, feminista, mundialista, con su ápice sodomítico en Marlaska –guiño al lobby LGTBI y más– y dispuesto a utilizar los resortes del poder, que son muchos si se saben emplear –no como el PP que nunca lo ha sabido hacer–, para llevar a cabo el objetivo esencial de esta cortísima legislatura: ganar las próximas elecciones con los mejores resultados posibles, rearmando al PSOE para volver a dar de comer a los suyos que ahora ya huelen el puchero, para luego, en la siguiente etapa, apretar el acelerador; no ahora. Y para ello, no lo duden, a pesar de que se escenifiquen enfados, críticas y demás comedias, van a contar con los podemitas y con los separatistas, que no van a exigir ahora lo que saben que no conviene, para permitir a Sánchez repetir y, entonces sí, todos de acuerdo, obtener cada cual lo que desea; que para eso han demostrado tener paciencia y habilidad.

Marlaska, Izaguirre y Zerolo

Lo importante son los nombramientos en Justicia e Interior. Los dos ministerios esenciales en este régimen –y puede que en todos–, sobre todo de cara al futuro inmediato, a fin de llevar la politización y la manipulación de ambos sectores a niveles jamás vistos hasta ahora; porque aún se pueden alcanzar mayores conforme el totalitarismo marxista socialista-podemita se consolide en el machito. Sánchez sabe a quién ha puesto al frente de ambos ministerios, y no se ha equivocado, y ellos saben para qué y no van a parar en prendas.

Lo de Igualdad es lo de siempre, la estupidez y la desigualdad por discriminación testicular y por humillación vaginal elevada a la enésima potencias, bien que no duden que cuela y gusta sobre todo entre las marujas, que cada día hay más.

Lo de Defensa da igual, porque sólo se quiere a los militares en pequeños grupos y para el extranjero, algo con lo que ellos están encantados, tampoco lo duden. El empeño de Robles en trincar el CNI es en buena medida resultado de su propia ignorancia, porque tal organismo hace mucho que no vale para nada, que adoptó la técnica del florero, elemento decorativo imprescindible, pero inerte, que puedes poner en cualquier lugar y siempre queda bien, porque para tal micro-colectivo lo único importante es sobrevivir, eso sí, con mucha apariencia. Otra cosa es que Sánchez tenga planes de utilizarlo para algo más, como en los tiempos del extinto Manglano ya lo hizo González, pero hoy por hoy pensamos que no, que todo ha sido una rabieta de Robles, propia sólo de la ignorante que es.

Por todo ello, felicidades a Sánchez y a sus consejeros, que una vez más han demostrado habilidad e inteligencia, así como agallas, audacia y voluntad de vencer, justo lo que “los otros” no han tenido nunca.

Por último, no deja de ser importante el nombramiento de ministros, sin duda, pero más aún lo va a ser el de los segundones y tercerones, el de los lacayos, los sicarios y los mercenarios, el de los “fontaneros”, porque ahí, ahí es dónde está el poder; algo que igualmente nunca entendieron “los otros”.

 


Deja un comentario