• La cruz y la espada
Ha comenzado a emitirse un nuevo programa de radio que apunta a convertirse en breve en uno de los de referencia, porque a la primera de las emisiones no le ha faltado de nada, sino todo lo contrario, pues ha rebosado de veracidad, seriedad, acierto, contundencia y, también, que de todo tiene que haber en la viña del Señor, amenidad. Nos referimos a “Una pica en Flandes” de Radioya.

Es un programa realizado por militares dirigido a… ¿militares? no, en absoluto, a militares y a civiles. Es un programa sin pelos en la lengua, directo como son, o eran antes de hacerse demócratas, los militares. Es un programa de españoles que visten con orgullo o han vestido –y si alguno está ya en la reserva sigue vistiendo– nuestro glorioso uniforme; ese que, para nuestra desgracia, ahora llevan muchos, no todos, desde luego, sin orgullo ni dignidad, pues se han vendido por un plato de lentejas –eso sí, bien aderezado de otras prebendas– a lo “políticamente correcto”, a la persecución denodada del ascenso, a la obsesión por facturar dietas en cualquier rincón del mundo menos en España, a la fijación por “hacer la carrera”; así nos va.

“Una pica en Flandes”, si sigue con la tónica de este su primer programa, y esperemos que sí, va a ser uno de esos que hay que escuchar sin falta.

Desde aquí se lo recomendamos y les animamos a apoyarlo; quien así lo haga, la patria, esta pobre España de nuestros días tan necesitada de valedores que la amparen, se lo agradecerá; quien así no lo haga… después que no se queje.

AQUÍ “UNA PICA EN FLANDES”

La Redacción