El “Informe Lunacek”: la entronización de la sodomía.

La cuestión de la sodomía no es nueva. Sodomitas los ha habido siempre, los hay y los habrá. La cuestión es que de un tiempo a esta parte se han desatado, no sólo han salido del armario –vamos ahora todos los demás adentro que debe estar vacío–, sino que han conseguido hacerse con las calles por la pasividad de los demás.

Ulrike Lunacek

Se cumplen tres años de la aprobación por el Parlamento Europeo del que se denominó Informe Lunacek, en más que dudoso honor de su ponente, la austriaca Ulrike Lunacek, declarada sodomita, abortista y otras cosas más, como, por ejemplo, intentar en 2013 legitimar subrepticiamente la pedofilia, proponiendo la necesidad de una “educación sexual interactiva y libre de tabúes” ¡¡para los niños mayores de 4 años!!; recordemos que no sólo la práctica de la pedofilia, sino también su propaganda y difusión son, hoy por hoy, un delito perseguido en toda la UE, pero esta individua, que ha hecho de la extensión de la sodomía y del aborto su principal empeño vital, en aras de una más que mal interpretada libertad de expresión sigue en campando por sus respetos a pesar de lo dicho.

Se cumplen, por lo tanto, tres años de la aprobación de una de las disposiciones europeas que más repercusión tiene en la sociedad actual y mucho más va a tener en la futura. Si se toman la molestia, y les rogamos que lo hagan, de leer su texto (aquí íntegro en español), podrán comprobar el despropósito que lo embarga de arriba abajo. Estamos ante la definitiva entronización de la sodomía, ante la consolidación de una “cultura” sodomítica, ante la imposición de una práctica sexual contra natura, ante el triunfo de lo anormal.

Mucho se podría decir sobre este asunto, pero en esta ocasión nos vamos a fijar en uno en particular. Concretamente en el artículo que dice: I. Libertad de reunión y de expresión: (i) Los Estados miembros deben salvaguardar el derecho a la libertad de expresión y de reunión, en particular en lo que atañe a las marchas del orgullo gay y eventos similares, velando por que estos eventos se celebren de manera legal y garantizando la protección efectiva de los participantes;”.

Porque bajo la tantas veces cacareada careta de la libertad de expresión, lo que se hace es forzar, imponernos, que las calles de nuestras ciudades se conviertan en escaparate público de los sodomitas. ¿Por qué? ¿Por qué tienen algunos que tener derecho a mostrar sus intimidades, sus traseros y “vergüenzas” en público? ¿Por qué, además, con el dinero de todos? Primero, porque el exhibicionismo es inherente a la sodomía; segundo, porque es una importante forma de reproducirse; ya que naturalmente no pueden.

La cuestión de la sodomía no es nueva. Sodomitas los ha habido siempre, los hay y los habrá. La cuestión es que de un tiempo a esta parte se han desatado, no sólo han salido del armario –vamos ahora todos los demás adentro que debe estar vacío–, sino que han conseguido hacerse con las calles por la pasividad de los demás.

¿Que es usted sodomita? ¿Que le dan y/o da? ¿Que se revuelca por aquí, por allá y por acullá? ¿Que prefiere las cuatro patas a las dos piernas? ¿Que para rematar la función, hace el pino y da volteretas? Pues allá usted… mientras lo haga en la intimidad. Pero no en público, porque no tiene usted ningún derecho a mostrarnos ni su intimidad ni sus intimidades; ninguno. Y mucho menos con nuestro dinero.

Siempre ha habido sodomitas, pero siempre conservaron la “dignidad” y la “decencia” personal, así como el respeto a los demás. Ninguno vamos por la calle mostrando cómo lo hacemos, ni con quién, ni cuándo, porque a nadie le interesa, porque forma parte de nuestra intimidad, de nuestra dignidad y decencia, porque no somos animales, sino seres humanos, y porque tenemos un gran respeto por los demás. Lo de los sodomitas de ahora es todo lo contrario. ¿Que se quiere usted sodomizar? Pues ala, pero en privado, leche, en PRIVADO.

 


One thought on “El “Informe Lunacek”: la entronización de la sodomía.”

  1. Todo esto permanece muy oculto a los ciudadanos y la sociedad en general no ha tomado conciencia del gravísimo daño que implica todo esto. Es la corrupción y el abuso de menores institucionalizado. Son necesarias concentraciones en toda España para detener este despropósito. Cuanto más quieren acallar estas cosas, más hay que mostrarlas:
    http://www.aeslarioja.com/2017/11/concentracion-en-logrono-para.html
    De lo contrario mucho me me temo que impondrán estas barbaridades y obligarán a todo el mundo inclusive a niños por el “aro”.

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