• La cruz y la espada
El próximo 8 de Marzo, colectivos feministas han convocado una huelga AQUÍ, cuyos motivos y propósitos AQUÍ son manifiestamente sectarios, intolerantes, discriminatorios, falaces e incluso aberrantes.

Nos es indiferente todo lo anterior, pues ya sabemos quiénes son y qué persiguen con ello, pero lo que no podemos dejar pasar por alto son las declaraciones que sobre tal hecho ha realizado el cardenal arzobispo de Madrid-Alcalá D. Carlos Osoro, las cuales, a nuestro parecer, son de una gravedad tal que alcanzan la categoría de blasfemas.

Para dejar constancias de ello, para que sirva de alerta a los fieles católicos y en el ejercicio de la obligada corrección fraterna, nuestro director le ha dirigido la carta cuyo texto es el siguiente AQUÍ:

“Emmo. y Rvdmo. Sr Cardenal:

                Con motivo de la convocatoria el próximo 8 de Marzo de una huelga feminista, se ha publicado, y no ha sido desmentido por usted, la siguiente declaración suya: “Lo comprendo, claro (que las mujeres hagan huelga el 8 de marzo). Hay que defender sus derechos. Lo haría también, lo hace también de hecho, la Santísima Virgen María”. Si ello no es así, le rogamos nos haga llegar su declaración pública en la que lo niega; en tal caso, lo que sigue de esta carta lo retiramos.

                De no proceder tal y como aquí le requerimos, las personas que elaboramos esta publicación digital queremos manifestarle lo que sigue:

* Ha ofendido gravemente a Nuestra Santísima Madre, hasta el punto de llegar a blasfemar.

* Por su formación, máxime siendo obispo, no se le puede conceder el beneficio de la duda.

* Por todo lo anterior, usted ha dado gravísimo escándalo.

* Su no retractación y/o desmentido público y contundente de tales palabras confirman lo anterior.

* Se ha publicado profusamente por ellos mismos, quiénes son los convocantes de la huelga, así como sus objetivos (adjuntamos, no obstante, copia de ellos).

* Prácticamente todos los fines que persiguen, especialmente en los titulados VIOLENCIAS y CUERPOS, los propósitos son manifiestamente intolerantes, sectarios, agresivos, discriminatorios e, incluso, aberrantes.

* En varios de ellos explicitan textualmente su animadversión contra Dios y sus leyes, contra la Iglesia y su magisterio, especialmente contra su secular doctrina moral.

                Por todo ello, siendo usted parte de la jerarquía eclesiástica, y en virtud de la altísima responsabilidad que le corresponde, le expresamos nuestro más vivo y firme rechazo por su proceder; que además culmina un buen número de otros causantes asimismo de escándalo. Sepa que aunque esté entre nosotros, no es usted de los nuestros.

                No obstante, y en el obligado ejercicio de la caridad, por el bien de su alma, así como de la de aquellos fieles a usted encomendados que por su ignorancia o indiferencia no puedan apreciar la gravedad de su proceder y el daño que les causa con ella, le urgimos a que reflexione, haga intensa oración y penitencia  –este tiempo cuaresmal es idóneo para ello–, a que recapacite, se arrepienta de todo corazón, repare públicamente el daño causado, se confiese y vuelva al seno de la Iglesia, toda vez que no desconoce que hallándose fuera de ella no hay salvación. En caso contrario, que Dios Nuestro Señor se apiade de usted.

Atte.

La Redacción